1.Breve introducción
La farmacología, como toda ciencia, tiene por desgracia una aplicación bélica.
Las armas químicas no son algo de hoy en dia; ya en el siglo V antes de cristo (431-404), durante la guerra del Peloponeso entre Esparta y Atenas, se empleó dióxido de azufre, producto asfixiante que obliga a la evacuación de sitios cerrados como cuevas. Pero no es la referencia más antigua, se dice que los chinos, unos mil años antes de Cristo aproximadamente, ya empleaban humos arsenicales con el mismo fin. En el siglo XVI, los alemanes fabricaban bombas pestilentes a base de pezuñas y cuernos de animales molidos, mezclándolos con una resina vegetal pestilente que recibe el nombre de Asafétida, para posteriormente prender fuego a la mezcla. Como éstos, abundan los ejemplos.
La historia moderna de las armas químicas comienza el l0 de marzo de 1915, durante la Primera Guerra Mundial, cuando el ejército alemán comenzó a colocar cilindros de gas cloro a lo largo de la línea de trincheras de Ypres, en Bélgica, trabajo que duró poco más de un mes. Esperaron a que el viento soplara fuerte hacia el oeste y, finalmente, el 22 de abril de ese año abrieron las válvulas, liberaron más de 150 toneladas del mortífero gas y provocaron cerca de 10 000 casos de intoxicación y 5 000 muertos.
Sólo durante el siglo XX se han llegado a utilizar 70 diferentes productos químicos como arma en diferentes guerras.
Pero los productos químicos no sólo se han utilizado como armas de destrucción masiva durante las guerras, sino que en los últimos años vienen siendo utilizadas en acciones terroristas, como la explosión de una bomba en Nueva York en 1993, que se encontraba cargada de cianuro. Afortunadamente la propia deflagración inactivó el cianuro. Más reciente en el tiempo encontramos los ataques sufridos en diferentes ciudades japonesas, como el ataque con gas sarín en el metro de Tokio en 1995, donde se puso a prueba la capacidad de reacción de los servicios de emergencias ante una catástrofe de semejante magnitud. Actualmente y tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 en la ciudad de Nueva York, ha crecido de forma notable la preocupación y el temor a nivel mundial sobre la posibilidad de sufrir ataques terroristas con armas de destrucción masiva, ya sean biológicas, atómicas o, como en el caso que nos ocupa, químicas.
2. Clasificación de los Agentes Químicos
Los Agentes químicos usados en guerra se clasifican en varios grupos:
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- Agentes Pulmonares o Gases Irritantes Respiratorios
- Agentes o Gases Nerviosos
- Tabún
- Sarín
- Somán
- Agente VX
- Agentes Vesicantes
- Mostazas Sulfuradas
- Mostazas Nitrogenadas
- Lewisita
- Oxima fosgeno
- Agentes Asfixiantes
- Agentes Incapacitantes
- Agentes Vomitivos
- Gases Lacrimógenos
- Agentes Incendiarios
- Agentes Defoliantes – Agente Naranja
- Agentes Psicotoxicos
3. Agentes Pulmonares o Gases Irritantes Respiratorios
Los principales gases irritantes respiratorios son el gas cloro y el fosgeno.
El gas cloro fue desarrollado y utilizado por Alemania durante la Primera Guerra Mundial. Actualmente se emplea en la industria del papel, textil, metal y en la industria farmaceútica. Es un gas irritante respiratorio, con una alta mortalidad. Aunque su vía de entrada es la inhalatoria, puede impregnar las ropas y la piel de las personas expuestas, pudiendo volatilizarse durante la asistencia sanitaria, provocando la contaminación secundaria del personal asistente.
El fosgeno es un producto irritante respiratorio, veinte veces más potente que el gas cloro. Fue utilizado por Francia durante la Primera Guerra Mundial y actualmente se utiliza en la fabricación de tintes y en la elaboración de decapantes para pinturas. Puede absorberse por inhalación o a través de las mucosas oculares, por contacto directo con los ojos
. Al igual que el gas cloro, puede impregnar ropas y piel, pudiendo volatilizarse, particularidad que habrá que tener en cuenta a la hora de manejar a estos pacientes.
4. Agentes o Gases Nerviosos
Los denominados agentes nerviosos fueron desarrollados durante la Segunda Guerra Mundial por Alemania y Estados Unidos, aunque, al parecer, nunca llegaron a utilizarse durante aquel conflicto. Sí se han utilizado posteriormente en acciones terroristas en Japón. La característica común de todos ellos es su capacidad para inhibir la enzima acetilcolinesterasa una vez absorbidos, produciendo un síndrome colinérgico similar al producido por los productos organofosforados. De hecho, estos insecticidas fueron desarrollados a partir de los agentes nerviosos. Los principales productos dentro de los agentes nerviosos son el gas tabún (agente GA), el sarín (agente GB), el somán (agente GD) y el agente VX, siendo este último el más potente, por ser el más persistente y el menos volátil. El tiempo de latencia de todos ellos es corto. Se absorben por vía inhalatoria, digestiva y cutánea. Las formas líquidas pueden absorberse fácilmente a través de la piel intacta1. Como ya hemos comentado, la clínica se caracteriza por un síndrome colinérgico, más o menos intenso, dependiendo de la cantidad absorbida, con miosis, lagrimeo, disminución de la agudeza visual, como síntomas más precoces, seguido de rinorrea, sialorrea, broncorrea, hiperhidrosis, vómitos y diarreas, con incontinencia fecal. La bradicardia y la hipotensión suelen estar presentes en este cuadro, así como bloqueos cardíacos. Pueden aparecer temblores y fasciculaciones y a veces acompañarse de cuadros convulsivos.
5. Agentes Vesicantes
Los agentes vesicantes son productos químicos cuya característica fundamental es su capacidad de producir lesiones ampollosas en la piel. Los principales compuestos de este grupo son las mostazas, la lewisita y la oxima fosgeno.
Las mostazas se desarrollaron durante la Primera Guerra Mundial y han sido utilizadas en múltiples ocasiones como arma química. Existen dos grupos de mostazas, las sulfuradas y las nitrogenadas, siendo las primeras las únicas que se han llegado a emplear como arma química. Las mostazas son productos lipofílicos, con una alta persistencia y una alta latencia, pudiendo transcurrir desde la exposición a la aparición de los síntomas una media de 6-8 horas, con un rango de 2 a 48 horas. Una vez absorbidas por la piel, las mostazas actúan sobre las células con mayor poder de división, como los epitelios y las células precursoras sanguíneas, formando un ión sulfuro que produce daño celular irreversible. Todo esto se traduce en la aparición de ampollas a nivel de la piel y de cuadros de pancitopenia. Las mostazas tienen una alta morbilidad, con una baja mortalidad que ronda el 2-3%.
La lewisita es un agente vesicante de acción inmediata, que produce daño multiorgánico, sobre todo a nivel cutáneo, ocular y de vías respiratorias aunque, al contrario que las mostazas, respeta la médula ósea.
La oxima fosgeno, o agente CX, es un producto cuya acción es más irritante y urticariante que vesicante.
6. Agentes Asfixiantes
Dentro de estos agentes encontramos el cianuro, producto ya empleado por los alemanes en las cámaras de gas durante la Segunda Guerra Mundial, implicado en uno de los accidentes químicos más importantes ocurridos hasta la fecha en la década de los 80 en Bhopal (India), al producirse un escape de metil isocianato, con 5.000 muertos y 200.000 afectados. El cianuro se emplea principalmente en la industria del metal y los plásticos. Su toxicidad es elevada y su mecanismo de acción se basa fundamentalmente en la alta afinidad por la enzima mitocondrial citocromooxidasa a3, lo cual produce un bloqueo de la respiración celular.
7. Agentes incapacitantes
Entre otras sustancias que se utilizan como armas químicas encontramos los agentes incapacitantes (agente BZ y agente 15). Los agentes incapacitantes son productos poco tóxicos, que se absorben por vía inhalatoria y cutánea. Son inhibidores competitivos de la acetilcolina, produciendo, además de un cuadro atropínico, alteraciones mentales.
8. Agentes vomitivos
Los agentes vomitivos son compuestos orgánicos con arsénico que se desarrollaron, como tantos otros agentes, durante la época de la Gran Guerra. Posiblemente son de las sustancias menos letales que se han presentado en este trabajo pero a pesar esto se utilizaron durante la primera contienda mundial ya que lograban atravesar los filtros de las máscaras de gas. Esto era determinante ya que se combinaban con otros gases como el fosgeno o el cianuro propiciando la entrada de estos en el organismo al quitarse los soldados las máscaras. También cabe decir que son sustancias poco conocidas, cuyo uso actual es nulo, sobre todo en el apartado militar, y cuyo mecanismo de acción tampoco queda muy claro.
9. Gases Lacrimógenos
Los gases lacrimógenos son productos químicos cuyo órgano diana son la mucosa ocular y las mucosas de las vías respiratorias altas. Se utilizan principalmente como arma antidisturbios y su principal representante es la cloropicrina. A nivel de la piel pueden producir irritación.
10. Agentes Incendiarios
El Napalm es un agente incendiario. Este tipo de sustancias no se consideran armas químicas como tales Ya que están en relación con las armas convencionales. Hay que recordar que el concepto de armas químicas se refiere a un deter minado tipo de agentes pero tambien hay que reseñar que todas las armás son químicas ya que el explosivo que llevan son compuestos químicos. Los agentes incendiarios se caraterizxan por generar altas tempearaturas y formar fuego. Sus efectos no difieren mucho del de algunas armas convencionales ya que crean quemaduras graves.
Mucha gente cree que el Napalm es un agente químico y en realidad no se considera como tal. El Napalm es una mezcla de gasolina , acido palmítico y naftaleno y se caracteriza or tener un alto poder inflamable. Las quemaduras que causa son graves y pueden llegar incluso hasta el hueso ya que se adhiere a la piel y quema lentamente.
Una de las mezcla en las que consiste este agente incendiario consta de 46 partes de poliestireno, 33 de gasolina y 21 de benceno. En un muchas ocasines se sustituye alguno de estos componentes por algún disolvente que solidifique la gasolina; esto se hace para controlar el poder inflamable.
12. Agentes Psicotoxicos
Sustancias que afectan a los complejos receptores de neurotransmisores en el sistema nervioso causando incapacidad de acción de un modo reversible. Como ejemplos cabe citar a la Mescalina y al LSD.
Se ha comentado todo esto para reseñar que el napalm no es un agente químico de guerra, tampoco es un compuesto químico definido sino que se trata de una mezcla de distintos componentes.
Fuente: http://www.aibarra.org/